miércoles, 3 de junio de 2015

Corpus Christi


La fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo se celebra el jueves siguiente a la fiesta de la Santísima Trinidad, dentro del tiempo ordinario. Surgió para afirmar la presencia real de Jesús en la Eucaristía en contra de graves errores de algunas personas, que negaban tal presencia y luego fue extendida a toda la Iglesia por el papa Urbano IV en 1264.

Al principio se llamaba Corpus Christi, más tarde se llamó también "fiesta de la Eucaristía". Aunque sea jueves, es un día de precepto, es decir, los católicos debemos de ir a Misa, para cumplir con el tercer mandamiento de la Ley de Dios.
Esta solemnidad no sólo nos invita a adorar la presencia sacramental de Jesús en el Sagrario, sino que nos lleva a reflexionar sobre el valor de la celebración eucarística o Misa, y a vivir de acuerdo con la doctrina de Cristo y su acción salvadora.
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Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.
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Saboreamos en este día del Corpus la presencia de Cristo muerto y resucitado. No es para menos; en Jueves Santo se nos quedó para siempre. Nos dijo que nunca olvidaría nuestras fatigas y nuestras oraciones. Que, nuestras peticiones, jamás serían desoídas cuando al desgranar “el padrenuestro” lo hiciéramos con confianza y esperanza en el Padre.
Al exaltar la Eucaristía en este día del Corpus Christi lo hacemos desde una convicción profunda y entusiasta: sentimos a Cristo en lo más hondo de nuestras vidas: lo publicitamos, lo expresamos y cantamos por las calles y plazas de toda la cristiandad.
En el cenáculo, los discípulos sin entender demasiado, comieron el Cuerpo de Cristo y se alimentaron con su Sangre, pero salieron de ahí –con muchas dudas y sombras- dispuestos a acompañar al Señor hasta el final. También nosotros, al tomar parte de la mesa eucarística, nos llenamos de la grandeza de Jesús; entramos en comunión con El; nos hacemos sus “cómplices” en esta costosa tarea de la evangelización……pero, sin la Eucaristía, no podemos vivir. Necesitamos la presencia mística de Jesús para no sucumbir ante las pruebas, dificultades, contradicciones, batallas y mil historias.
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En el siglo XIII, el sacerdote alemán, Pedro de Praga, se detuvo en la ciudad italiana de Bolsena, mientras realizaba una peregrinación a Roma. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa junto a la tumba de Santa Cristina, al pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal.

El sacerdote estaba confundido. Quiso esconder la sangre, pero no pudo. Interrumpió la Misa y fue a Orvieto, lugar donde residía el Papa Urbano IV.
El Papa escuchó al sacerdote y mandó a unos emisarios a hacer una investigación. Ante la certeza del acontecimiento, el Papa ordenó al obispo de la diócesis llevar a Orvieto la Hostia y el corporal con las gotas de sangre.
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Recordar en familia lo que es la Eucaristía

¿Qué es la Eucaristía?
La Eucaristía es uno de los siete Sacramentos. Nos recuerda el momento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Éste es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nuestra alma necesita comulgar para estar sana. Cristo dijo: "El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día."
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¿En qué nos ayuda la Eucaristía?

Todos queremos ser buenos, ser santos y nos damos cuenta de que el camino de la santidad no es fácil, que no bastan nuestras fuerzas humanas para lograrlo. Necesitamos fuerza divina, de Jesús. Esto sólo será posible con la Eucaristía. Al comulgar, nos podemos sentir otros, ya que Cristo va a vivir en nosotros. Podremos decir, con San Pablo: "Vivo yo, pero ya no soy yo, sino Cristo quien vive en mí."
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¿En qué parte de la Misa se realiza la Eucaristía?

Después de rezar el Credo, se llevan a cabo: el ofertorio, la consagración y la comunión.
Ofertorio: Es el momento en que el sacerdote ofrece a Dios el pan y el vino que serán convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nosotros podemos ofrecer, con mucho amor, toda nuestra vida a Dios en esta parte de la Misa.
Consagración: Es el momento de la Misa en que Dios, a través del sacerdote, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. En este momento nos arrodillamos como señal de amor y adoración a Jesús, Dios hecho hombre, que se hace presente en la Eucaristía.
Comunión: Es recibir a Cristo Eucaristía en nuestra alma, lo que produce ciertos efectos en nosotros:

nos une a Cristo y a su Iglesia,
une a los cristianos entre sí,
alimenta nuestra alma,
aumenta en nosotros la vida de gracia y la amistad con Dios,
perdona los pecados veniales,
nos fortalece para resistir la tentación y no cometer pecado mortal.

IV.- ¿Qué condiciones pone la Iglesia para poder comulgar? 

La Iglesia nos pide dos condiciones para recibir la comunión:

Estar en gracia, con nuestra alma limpia todo pecado mortal.
Cumplir el ayuno eucarístico: no comer nada una hora antes de comulgar.

V.- ¿Cada cuánto puedo recibir la Comunión Sacramental? 

La Iglesia recomienda recibir la Comunión siempre que vayamos a Misa. Es obligación recibir la Comunión, al menos, una vez al año en el tiempo de Pascua, que son los 50 días comprendidos entre el Domingo de Resurrección y el Domingo de Pentecostés.

VI.- ¿Qué hacer después de comulgar? 

Se recomienda aprovechar la oportunidad para platicarle a Dios, nuestro Señor, todo lo que queramos: lo que nos alegra, lo que nos preocupa; darle gracias por todo lo bueno que nos ha dado; decirle lo mucho que lo amamos y que queremos cumplir con su voluntad; pedirle que nos ayude a nosotros y a todos los hombres; ofrecerle cada acto que hagamos en nuestra vida.
VII.- ¿Qué hacer cuando no se puede ir a comulgar?

Se puede llevar a cabo una comunión espiritual. Esto es recibir a Jesús en tu alma, rezando la siguiente oración:

"Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Quédate conmigo y no permitas que me separe de ti.
Amén"

Oraciòn para superar Crisis Economicas y de Trabajo...


Glorioso y alabado Señor de los Pobres, quienes 

ayudáis a salir de la miseria, Cubriendo sus 

necesidades, brindando vuestro apoyo y protección.

A Vos, que sois alfa y omega, Emperador de reyes,

Mesías, Señor y DIOS mío, A quien todos

invocan, Yo os alabo y bendigo y, por vuestra 

preciosa sangre. Que derramasteis para salvar al 

pecador,

Os suplico os dignéis escuchar mi súplica.

Os suplico, Socorredme económicamente,

Ayúdame a salir de los graves problemas

Que me afligen y torturan mi vida.

Vos sabéis que yo he puesto. Todo lo humanamente 

posible para salir adelante y

Para poder cancelar mis deudas, Pero siempre salen 

dificultades, que me impiden llevarlo a cabo.


Señor de los Pobres, apiádate de mí,

Señor de los Desamparados,

Socórreme en mis desdichas,

Señor de los Afligidos,

Ten piedad de mí.



Amén

martes, 2 de junio de 2015

Mensajes De Vida...


1. Imagen de plenitud: 

Tu verdadera naturaleza es la fortaleza y felicidad. Y aunque algunas veces existen situaciones que se salen de control y ponen a prueba tu fe, tu optimismo y tus ganas de seguir adelante, es importante que recuerdes tu esencia de luz, ese lugar mágico dentro de ti, en donde todo lo que quieres ser y hacer es posible. La vida tiene cientos de situaciones que van y vienen cada día, lo importante es que lo que aprendes quedará contigo para siempre. Tu naturaleza es la fortaleza y la felicidad, tienes el poder para hacer de cada día el mejor día de tu vida, por eso hoy alza la vista al cielo y afirma con amor que disfrutas el presente, mientras te proyectas con amor a todo lo bueno que aún está por llegar.                                                                                                                                                                                                            
 2. Imagen de fuerza: 

Tu verdadera naturaleza es el amor, que es la fuerza más grande del universo. Muchas veces el camino por recorrer parece largo y es probable que a veces cuestiones por qué, aun cuando has caminado por mucho tiempo, todavía no llegas a tu destino anhelado. Lo importante es recordar que tu fuerza de voluntad es enorme, que trabajas con amor por las personas que amas y que a todo aquel que siembra, pronto le llegará el momento de cosechar. Hoy esta carta llega a tu vida para invitarte a confiar. Sigue adelante, seguro que lo mejor tarda un poco, pero siempre llega y comprométete con tus metas y con tus sueños, pues la vida siempre conspira a favor de los soñadores. Esperanza y fuerza, todos los días fuerza para volar más alto.

3. Imagen de esperanza: 

Tu verdadera naturaleza es la bondad y la generosidad. Has dado mucho y has hecho mucho por los demás, porque tu corazón te hace siempre un llamado sincero a ayudar. Sabes que un acto de bondad puede iluminar la vida de una persona y hoy esta carta llega a tu vida a decirte que es momento de iluminar tu propia vida. El universo se rige bajos leyes de equilibrio, tú has dado mucho y es hora de permitirte recibir la recompensa celestial que está reservada para ti. Todo lo bueno ha de llegar a tu vida, solo si tú así lo permites. Si quieres que el amor, la prosperidad y la felicidad lleguen a tu vida, debes sentirte merecedor de ellas, por eso hoy abre tus brazos de par en par, agradece por todo lo que he recibido y por todas las bendiciones que están por llegar.

Oraciòn Para Hablar Con DIOS...


SEÑOR
Aquì estoy delante de ti, para ponerme en tus manos:
Para decirte que te amo y que sin ti
mi vida es muy dificil.
AMADO SEÑOR
Quiero agradecerte por este dìa y por todas las 
cosas lindas que me has regalado.
YO TE AMO SEÑOR
Me pongo en tus manos, bendiceme y guìame 
en mi vida, no permitas que me aleje de ti.

martes, 26 de mayo de 2015

El Amor Todo Lo Puede...



Amar es más que un sentimiento, es una decisión.
Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le confesó que ya no amaba a su esposa y que por eso pensaba dejarla. El consejero, lo escuchó atentamente, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: ÁMALA

Es que ya no siento nada por ella le explicó el hombre. Una vez más, el consejero le dijo: ÁMALA
Ante un momento de silencio, el viejo sabio, agregó: AMAR, es una decisión; AMAR, es dedicación y entrega; AMAR, es un verbo y el fruto de esa acción es el AMOR. 

Ama a tu pareja, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela. Eso es todo, ÁMALA.

Si no AMAS a Dios, a tus padres, a tu pareja, a tus amigos, como a ti mismo, el AMOR puede tener estos terribles efectos:

La inteligencia sin Amor, te hace perverso.
La justicia sin Amor, te hace hipócrita.
El éxito sin Amor, te hace arrogante.
La riqueza sin Amor, te hace avaro.
La pobreza sin Amor, te hace resentido.
La belleza sin amor, te hace ridículo.
La verdad sin Amor, te hace hiriente.
La autoridad sin Amor, te hace tirano.
El trabajo sin Amor, te hace esclavo.
La sencillez sin Amor, te envilece.
La oración sin Amor, te hace introvertido.
La ley sin Amor, te esclaviza.
La política sin Amor, te hace ególatra.
La FE sin Amor, te hace fanático.
La Cruz sin Amor, se convierte en tortura.
La vida sin Amor, no tiene sentido. 

“Si buscas el verdadero AMOR, sólo lo encontrarás en JESÚS”

viernes, 27 de febrero de 2015

¿ Porque debemos de guardar el rosario, debajo de la almohada ?


Guarda un Rosario, aunque sea de los pequeños, debajo de la almohada.

Desde que tomé esa costumbre, se me solucionan los problemas más fácilmente, y es un buen método para los que tienen insomnio, verán que amanecen con el rosario en las manos y han tenido un buen descanso!

Las acciones con sentido cobran más fuerza cuando se sabe su origen.

Una hermosa historia....
¿A que vos tampoco conocías la historia del rosario?
Yo siempre me preguntaba ¿A quién se le habrá ocurrido repetir las Aves Marías tantas veces? ¿Que sentido tiene?, etc.
Ahora se comprende y cada vez que lo recen, cada Ave María es una preciosa rosa para la Virgen. Estoy seguro de que todos conocemos esta bella oración que es el Santo Rosario.

Una leyenda cuenta que un Hermano Lego (que no era sacerdote) de la Orden de los Dominicos, no sabía leer ni escribir, por lo que no podía leer los Salmos, como era la costumbre en los conventos de la época. Entonces, cuando terminaba sus labores por la noche (él era el portero, el barrendero, el hortelano, etc...) se iba a la capilla del convento y se hincaba frente a la imagen de la Virgen María, y recitaba 150 avemarías (el número de los salmos), luego se retiraba a su celda a dormir. Por la mañana, de madrugada, se levantaba antes que todos sus hermanos y se dirigía a la capilla para repetir su costumbre de saludar a la Virgen.

El Hermano Superior notaba que todos los días, cuando él llegaba a la capilla para celebrar las oraciones de la mañana con todos los monjes, había un exquisito olor a rosas recién cortadas y le dio curiosidad, por lo que preguntó a todos quién se encargaba de adornar el altar de la Virgen tan bellamente, a lo que la respuesta fue que ninguno lo hacía, y los rosales del jardín no se notaban faltos de sus flores.

El Hermano lego enfermó de gravedad; los demás monjes notaron que el altar de la Virgen no tenía las rosas acostumbradas, y dedujeron que era el Hermano quien ponía las rosas. ¿Pero cómo? Nadie le había visto
jamás salir del convento, ni tampoco sabían que comprara las bellas rosas. Una mañana les extrañó que el se había levantado, pero no lo hallaban por ninguna parte. Al fin, se reunieron en la capilla, y cada monje que
entraba se asombraba, pues el hermano lego estaba arrodillado frente a la imagen de la Virgen, recitando extasiado sus avemarías, y a cada una que dirigía a la Señora, una rosa aparecía en los floreros. Así al terminar sus 150 saludos, cayó muerto a los pies de la Virgen.
Con el correr de los años, Santo Domingo de Guzmán, (se dice que por revelación de la Santísima. Virgen) dividió las 150 avemarías en tres grupos de 50, y los asoció a la meditación de la Biblia: Los Misterios Gozosos, los Misterios Dolorosos y los Misterios Gloriosos, a los cuales el Beato Papa Juan Pablo II le añadió los Misterios
Luminosos.

CARGUEN SU ROSARIO TODOS LOS DÍAS 

Cuando portas tu Rosario, es un dolor de cabeza para Satanás

- Cuando usas tu Rosario, Satanás colapsa
- Cuando él te ve rezando el Rosario, se desvanece.
- Vamos a Rezar el Rosario cada vez, de manera de      mantenerlo desvanecido.

domingo, 20 de abril de 2014

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor



Hoy es un día de mucha alegría, de inmensa alegría para toda la comunidad cristiana y para ti y para mí, querido amigo. ¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado el Señor! En la Iglesia hay celebraciones, unas más destacadas que otras, y hoy es una de ellas. Hoy, día de la Pascua de la Resurrección, porque, querido amigo, si Cristo no hubiera resucitado, sería vana nuestra fe, como nos dice san Pablo. Por eso celebramos con gozo desbordante la Pascua del Señor. Es la fiesta de nuestra fe, es la fiesta de la esperanza, es la fiesta de la alegría. Escuchemos con cariño, con alegría y con fuerza el Evangelio de san Juan, capítulo 20, versículo 1 al 9: 
  
 El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro. Se adelantó y llegó primero al sepulcro e, inclinándose, vio los lienzos tendidos, pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que Él había de resucitar de entre los muertos. Los dos discípulos se volvieron a casa. Jn 20,1-9 

  
Querido amigo, éstos son los primeros momentos de la noticia de la resurrección. Muy de mañana María Magdalena, María —la madre de Santiago el menor— y María Salomé, llenas de amor, de cariño, de dolor, van camino del sepulcro llevando frascos de aromas, ungüentos y todo lo propio para el embalsamiento del cuerpo de Jesús, puesto que en la tarde del viernes se había hecho rápidamente. Y se encuentran con la noticia de que Jesús no está allí, ¡ha resucitado! Éste es el camino de inicio de muerte a la vida, el primer testimonio de la resurrección. El privilegio de María Magdalena, que luego va a avisar a Simón, y
La gran noticia:

!!! Cristo ha resucitado !!!

  Las actitudes de muerte, de miedo, de falta de fe, de falta de esperanza se cambian cuando uno se encuentra con la vida, con Jesús, con la alegría. Es el contraste del sepulcro vacío y de la vida; y el contraste del miedo con el “vieron y creyeron”. Algunos pensaban que a Jesús se lo habían llevado, que no estaba… pero Él está, Él ha resucitado, Él es el Dios de la vida. Se equivocan, me equivoco. María Magdalena fue al sepulcro a llorar su pena por la muerte de Jesús y Jesús le dice: “Ve y dile a mis hermanos que me verán en Galilea”. El gran mensaje que nos transmite hoy: “Id y decid a todos que el Señor ha resucitado”. Es el fundamento de nuestra fe. Es la alegría de romper todo: el odio, las discordias, todo lo que es destructivo; y vivir el amor, el gozo, la paz, la alegría. Estos dos textos tan bonitos en que las mujeres… y cómo van corriendo… muy de madrugadaellas quieren ver todo deprisa… pero se encuentran con la alegría de la resurrección: “¡Ha resucitado! ¡No está aquí! ¡Id y allí lo veréis! Allí está, en Galilea, ¡alegraos!”.
 
Querido amigo, hoy es la fiesta de la alegría, ¡alégrate!, pídele al Señor esa
gran alegría. Realmente nos sorprende… ¡Jesús resucita todo! ¡Jesús está vivo! Vive, levántate, deja tu sepulcro, transfórmate, ilumínate, porque el Señor cambia tu vida y la mía, el Señor nos asombra, el Señor nos llena de gloria. María Magdalena, Simón Pedro, todos los discípulos, todos iremos a tu sepulcro y vendremos llenos de alegría. Iremos donde estás Tú y donde puedes estar y así nos llenaremos de la verdadera luz y la verdadera fiesta que eres Tú. Jesús ha resucitado, ha vencido todas nuestras muertes.



¡Día de alegría, de ilusión, de fuerza! 


En silencio tenemos que pedirle al Señor que celebremos esta gran noticia: Cristo estaba muerto y ha resucitado, ha muerto en la cruz por mis pecados y por los tuyos y vive para siempre, nos ha redimido. La experiencia de la transformación, la experiencia de la alegría. La resurrección da sentido a nuestra vida, es la base de nuestra fe, es el fundamento de nuestra esperanza. Todo ha terminado. Si nos hubiésemos quedado en la muerte, sería un fracaso, pero la cruz nos lleva a la vida, a la resurrección. 
 
Querido amigo, entremos en la vida, entremos en la esperanza, entremos en la ilusión. La gran noticia: el Dios de la vida ha cambiado nuestra vida, por eso tú y yo tenemos que ir y comunicar: ¡Cristo vive! ¡Cristo ha pasado por mi vida! ¡Lo he experimentado! ¡Está en mí! Alegría, ilusión, fuerza. ¡Cristo está vivo en mí! Llénate de alegría hoy y disfrutemos también muchísimo de la resurrección. ¡La Iglesia hoy ya es aleluya, aleluya, aleluya! Tú has resucitado, Tú has triunfado y me has hecho salir de la muerte a la vida. 
 Pero un compromiso, querido amigo, en la Pascua: una vida nueva. Si hemos muerto con Él, busquemos los bienes de arriba, no los de la tierra, convirtamos nuestra vida en una vida nueva, que no sólo son palabras, sino que es vida de fe, de esperanza y de ilusión. Querido amigo, con las mujeres llenémonos de alegría, con las mujeres llenémonos de ilusión y así, con ellas, corramos hacia el Señor y Él nos dirá: “Comunicad que Yo estoy vivo y que estoy en tu vida, en tu compromiso, en tu fuerza, en tu ilusión, en tu alegría”. 
 
!!! Alegría, aleluya, Cristo ha resucitado !!!

Comunica esta gran noticia por donde vayas con tu testimonio y con tu presencia y con tu fuerza de fe. Querido amigo, es el día de la fiesta, el día de la alegría. 
 



!!! Aleluya, aleluya !!! 




!!! Cristo ha resucitado !!!

  

Que también sea así en tu vida y en la mía, querido 



amigo.